La generación del 96 y un hermanamiento (Segunda División y selección) | Sub-19

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Desde que en la última parte de 2011 comenzará a reunirse en Las Rozas la generación de los nacidos en 1996, las cosas han cambiado bastante. Han pasado más de tres años y tres categorías, y la transformación del grupo invita a reflexionar. Los primeros elegidos por los técnicos federativos en aquel anterior periodo de captación han ido dando paso hoy a un ramillete de futbolistas que ha alumbrado definitivamente con su llamativa puesta en escena en la división de plata del fútbol español. Asensio, Concha, Merino, Ceballos, Adama, Pastrana, Molina, Bicho… | Foto: SEFUTBOL.com

Hay pocas cosas como la observación de un grupo variable para poder calibrar la evolución de una generación a lo largo de los años. A bote pronto, y tras un primer vistazo, se aprecian las cualidades básicas de los jugadores; con el paso del tiempo ya iremos conociendo su mentalidad y propósito. En cuanto a esto, y dada la proyección que algunos de éstos han tenido en los últimos meses, la generación del 96 se ha confirmado como un grupo de interés por cómo, en primer caso, ha ido variando en los nombres de sus mayores representantes y en la manera en que parece atisbarse que estamos ante una generación de un talento atrayente, en la línea de un estilo basado siempre a partir de la iniciativa, del balón.

Viajamos tres años atrás

Una de las primeras noticias visuales de los máximos exponentes de esta quinta son los amistosos televisados ante Alemania a comienzos de 2012. A grandes rasgos, y sin hacer un análisis demasiado detallado y denso de aquellas convocatorias, se podría decir que respecto a su rival había una clara diferencia en la prestación física. Claro, siempre a favor de los germanos, con un jugador destacado en la parcela ofensiva, como era y es Julian Brandt. Y que laSub16_230212 selección española contaba con algunas piezas clave en cuanto al estilo de juego que la caracteriza: Yelko Pino, Aleix Febas o Javier Fernández “Bicho” eran sin duda los más cualificados para dotar de control, maniobrabilidad y profundidad al juego interior de la selección. Sin embargo, a su prometedor talento unían también unas características físicas que en aquel entonces obligaban a exprimir al máximo sus facultades técnicas ante la capacidad de presión de los germanos.

A pesar de esa inferioridad física, y tras caer (1-2) en el primer encuentro, se las ingeniaron en el segundo para superar a los germanos (1-4). La astucia de Yelko y Bicho, junto a las potentes subidas del lateral zurdo alicantino Manresa (que fueron el matiz necesario), desarbolaron a los alemanes en momentos clave del primer tiempo. Esos dos encuentros fueron de alguna manera la puesta de largo de una hornada. Pero el paso del tiempo y la evolución pueden acarrear muchos cambios.

¿Se dio la espalda a la virtud?

En el trabajo de profundización que los técnicos federativos hicieron en los meses siguientes no se hizo hincapié en lo que mejor aplicaba el grupo en el campo, que además era lo que le diferenciaba de sus rivales. Los técnicos fueron apostando por un estilo más convencional, alejándose del control real del juego interior (capacidad de maniobra en espacios reducidos y de recurso adicional-decisivo que llevan a profundizar). Eso sucedió prácticamente en los 12 o 14 meses siguientes y, curiosamente, de los nombres que destacaron en aquella última cita ante Alemania de 2012 solo Bicho ha aparecido en las últimas convocatorias de la generación del 96

Antes que el trabajo táctico, la captación

La captación se rige bajo unos parámetros, que son fundamentalmente las características de aquellos jugadores que estamos buscando. Ese paso es clave, tanto como decir que es completar una plantilla o un once con aquellos futbolistas que pueden marcar la diferencia y destacarse frente al rival. Poco más de un año después de enfrentarseSub17_210313 ante Alemania en Las Rozas, el grupo lo hacía ya de forma oficial en un partido clave ante Croacia en Sinj. El once dispuesto por Santi Denia aquel día fue el siguiente: Morales; Marín, Quintillà, Tarín, Javi Jiménez; Chirivella, Curro, Adama, Bicho, Artiles; y Roberto Núñez. Luego entraron Mario, delantero burgalés del Villarreal; Joaquín, mediocentro del Almería, y el madridista Aleix Febas, aunque ya sin Bicho en el campo.

A día de hoy, prácticamente la totalidad de esos nombres siguen teniendo proyección, pero hay que destacar que solo dos, Marín y Quintillá, estuvieron en los partido que esta generación, como nuevo punto de arranque, ha disputado en Grecia. Un año y medio después. Y se trata de dos jugadores defensivos. Cierto es que la selección no lo tenía fácil en una Ronda de Élite que en aquella edición de 2013 en Croacia se manifestaba con toda la injusticia (algo ya de por sí natural) en su máxima expresión. España cayó (3-2) en el partido inicial ante la mejor Croacia de los últimos tiempos, con Halilovic a la cabeza. Derrotó (2-1) a otra de las buenas selecciones belgas que hemos observado en las últimas temporadas, con Charly Musonda y Bakkali entre otros, y cayó ante la Francia del hoy jugador de la Juventus, Kingsley Coman. Solo Croacia superó la fase.

Pero más allá de la dificultad de aquel cuadrangular, lo llamativo es la apuesta de juego de un equipo, con dos extremos, dos mediocentros puros, más hechos para el inicio y la llegada (Chirivella y Curro), que para el juego interior y de asociación, donde Bicho, con una referencia clara como Roberto Núñez arriba, estaba demasiado solo. Tan solo que fue el primer sustituido en el encuentro. En su lugar entró Mario, otro delantero con características físicas similares a las del atlético Roberto.

El clima croata en el mes de marzo y el estado de los terrenos de juego, además del formato de competición, no hacían augurar un gran resultado cualquiera que hubiese sido la apuesta futbolística y de jugadores que hubiesen elegido los técnicos. El físico y la tendencia al desorden imperan en estas edades, y las lagunas que provoca la falta de experiencia a lo largo de los encuentros suelen ser fatales para aquellos que promueven una línea de juego sostenida y desde el balón. Pero más allá del resultado, porque hablamos de categorías de formación, la elección de aquellos jugadores, todos de gran proyección pero aminorada al colocarlos juntos, abrió al equipo –al contar con futbolistas de posiciones tan marcadas y distantes, menos asociativas –, dando opciones a sus rivales y, sobre todo, pudo suponer una pérdida de tiempo en la evolución del trabajo de esta generación como grupo: al errar en la captación, el trabajo táctico perdió incidencia.

Hermanamiento: la Segunda División y la Sub-19

Hace pocos días, la Sub-19 se volvió a reunir en Las Rozas. Luis de la Fuente lleva realizando desde principios de temporada un trabajo profundo de análisis de jugadores con múltiples convocatorias. En este curso cuenta además con el apoyo que están dando los clubes de Segunda con la promoción de un buen número de jugadores en el último año de juveniles. Una promoción que sobre todo se ha visualizado tras el Torneo UEFA disputado en Grecia en noviembre. A parte de los dos amistosos contra Qatar en Las Rozas, ante una selección Sub-20 (1-0; 0-1), esa ha sido la auténtica prueba del grupo frente a rivales de su misma edad. Pero de todos aquellos jugadores, en la última llamada solo están los dos porteros, Sivera y Ezquieta, Vallejo, Meré, Pozo, Leiva y Emi. Está claro que es una lista para observar otros jugadores.

Marco Asensio, figura en Grecia y representante de una posición

Alemania, Francia y Grecia se presentaban como un desafío serio para un grupo que sobre todo había ilusionado en sus presentaciones con sus clubes en esos primeros meses de competición liguera. Y las buenas sensaciones se confirmaron. Ante Alemania, en un partido cerrado durante buena parte del mismo, los pupilos de De la Fuente sacaron a relucir su talento diferencial de la mano de un Marco Asensio en estado de gracia. Con la frescura de su zurda en el último tercio del campo, y acompañado de otro zurdo ilusionante como David Concha, más caído haciaSub19_131114 el costado derecho, el mallorquín definió el choque y confirmó que el equipo, si no hay contingencias, debería construirse desde ese eje.

Otro zurdo, Luna, pero con otras características –espigado, de movimientos inteligentes, el sevillista no posee tanto recorrido con el balón en los pies–, acompañó al eléctrico Pozo también en la zona de ataque. Hacia atrás, Mikel Merino, también con su pie izquierdo como el de su golpeo más natural, acompañó a Ramiro Guerra en el mediocentro. El del Villarreal no está ahora mismo. Ha disputado el Sudamericano Sub-20 con su otra patria, Uruguay, así que toca buscar acompañante a un jugador, el osasunista, que es una de las grandes sensaciones de la categoría de plata por su juventud, su desplazamiento en largo y, en definitiva, su madurez para leer el juego.

En defensa, tres chicos del 97, Vallejo, Meré y Adrían Marín, con presencia en sus primeros equipos. Y otro que ha debutado con los mayores del Almería, Antonio Marín, en el lateral derecho. La portería fue para Sivera. Un once que vistas las prestaciones debía y debe ir marcando lo que va a ser esta selección en la Ronda de Élite. Salvo lesiones importantes, lo mostrado ante Alemania y en la goleada posterior ante Francia (1-5) debe servir de guía –en la tercera victoria ante Grecia (2-3) se realizaron más variantes–.

Porque con Marco Asensio en la posición de enganche se ha recuperado la chispa necesaria entre líneas. Convendría insistir por esa vía. Una vía que por lo observado en la última lista todavía no se está trabajando a conciencia, si exceptuamos lo realizado en Grecia. Con hombres ofensivos o de banda como Panadero, Artiles, Abeledo, Emi, Leiva o Pastrana –la última gran novedad, el zurdo del Alcorcón que debutó como titular en Segunda ante el Valladolid–, más dotados para acciones rápidas de uno contra uno que para la pausa, se trabajó un ataque a una o dos velocidades. Porque Pozo, Roberto Núñez o Toni Martínez son jugadores más orientados hacia la última parcela del campo. Y de todos estos jugadores de carácter ofensivo y más directo, un salto grande (sobre todo de lectura del juego) hasta los tres mediocentros citados, Marc Roca, Miguel Olavide y Rodrigo.

Puede parecer que jugadores como Marco Asensio o Dani Ceballos –titular y uno de los mejores jugadores del actual Betis– tienen ya un puesto ganado en el equipo. Son juveniles que con sus características tienden a tener presencia en la zona interior de los tres cuartos de campo. Pero convendría no perder la pista a otros que pueden aportar también esas virtudes, futbolistas cuyas características no estuvieron tan presentes en la última convocatoria en Las Rozas y que ya han estado, como Yelko Pino o Aleix Febas, pero que hace tiempo que no vienen. U otros nombres como el del madridista Lazo, un “auténtico desconocido” en la Ciudad del Fútbol de las Rozas, y que ha dejado algunos de los mejores detalles en la actual UEFA Youth League.

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La zona clave

Es curioso que por más que algunos jugadores con características idóneas para moverse por esa zona clave hayan sido decisivos en los mejores momentos del fútbol español, se siga tendiendo, voluntaria o involuntariamente, a no desenvolverse por ahí.  Si no se insiste en esa parcela desde la Federación, la clave para que aparezcan jugadores de esas características quedará supeditada a la inercia que desde principios de esta temporada vienen provocando algunos equipos de Segunda, que dando protagonismo a sus jóvenes lo han hecho inconscientemente sobre todo a una camada que tiene un reto importante esta temporada en el Grupo 1 de la Ronda de Élite Sub-19.

Si el grupo mantiene nombres y la línea de lo ofrecido en noviembre, los clubes de la categoría de plata tendrán esta vez un peso específico en la progresión más visual, como es un Campeonato de Europa, de sus propios jugadores. Hasta ahora, al menos, ellos han sido los máximos responsables de que se haya podido disfrutar de las refrescantes características de algunos de los jugadores que viajaron hasta Grecia.

Tres partidos ilusionantes y muchas convocatorias con una gran variedad de nombres. Faltan más partidos ante rivales de la misma categoría. Portugal acaba de enfrentarse a República Checa, Eslovaquia y Noruega, y puede que sea el rival más duro que se va a encontrar en Georgia. Está claro que hay que aprovechar todo lo interesante que vaya surgiendo a partir de ahora en los campeonatos de clubes, pero sería un error dar la espalda a todo lo bueno que el fútbol español ha mostrado en los últimos siete años (la idea) y a una buena chispa surgida hace tres meses en Grecia (la idea con nombres), la que será sede de la Fase Final del Campeonato de Europa Sub-19 este verano.

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Publicado el febrero 19, 2015 en Inicio, Selecciones, Sub-19 y etiquetado en , , , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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