Un balance antes de cualquiera de las derrotas | Sub-19

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Antes de que se sepa el si sí o si no del futuro de esta mezcla 96-97 en categoría Sub-19, cabría ir avanzando un balance. Porque es ahí donde hay que sacar algunas conclusiones, en el recorrido, y tal vez no tanto únicamente sobre el primer partido realmente decisivo en el que se va a conocer si se corta o no el progreso en esta categoría. Tras cinco partidos, tres de ellos amistosos y dos oficiales, este grupo, con el grueso del mismo que ya estuvo en Grecia, suma 19 goles a favor y seis en contra, en cinco victorias. | Foto: GOAL.ge

Y ya se ha podido observar un equipo dinámico, capaz de dominar de manera solvente en estático, y capaz de responder con vértigo cuando su rival concede espacios. A balón parado también cuenta con lanzadores y rematadores, y también ha hecho daño en las segundas jugadas. Es un grupo que ilusiona por el crecimiento de sus hasta hace poco “desconocidas” piezas y por esa apuesta también sorpresiva, para la gran masa de aficionados, que en sus clubes se ha realizados por ellos.

La Sub-19 está a un empate de volver a Grecia y confirmar todo aquello que ya empezó a ofrecer allí en noviembre. Portugal es un equipo menos dinámico, pero cuenta con buenos jugadores y un bloque con una tendencia más física. Necesita la victoria, pero no se sabe hasta qué punto arrancará con actitud de arriesgar. A un partido pueden pasar muchas cosas y suceda lo que suceda, queda claro que esta Sub-19 ya ha dejado cosas que merecen ser reconocidas.

Grecia, el comienzo

El paso de este novedoso grupo por tierras helenas en noviembre de 2014 fue una ráfaga de aire fresco. Además del acierto de los clubes por dar protagonismo a unos jugadores prometedores y de la federación por dar continuidad a esa apuesta, el equipo de De la Fuente sorprendió a sus rivales a base de técnica, velocidad y elasticidad posicional. De alguna forma se había dado un vuelco a la trayectoria de una generación, y otra vez desde la pelota. Nuevos nombres; un acierto.

Alfonso, el contraste

Cuando una selección cuenta con la calidad de tres zurdos como son Asensio, Concha y Pastrana, la aparición de un cuarto hombre ofensivo con esa pierna como la más hábil puede crear controversia. Sin embargo, Alfonso Pedraza está siendo el contraste necesario. Un jugador que, al estilo del reciente internacional absoluto Aleix Vidal, posee las cualidades para abarcar una zona larga del campo, sobre todo en el costado. Va bien al choque; posee una buena dosis de velocidad y fondo; muestra poca intermitencia; y además cuenta con una interesante capacidad de desborde y gol, ya lleva dos en la Ronda de Élite.

En la organización

Con Ceballos con más cualidades, hasta ahora, para desengancharse del mediocentro e ir hacia arriba, aparecen dos nombres con similitudes, Rodri y Merino. Altos, aparentemente lentos, pero de una lectura fácil del juego y de notable técnica. Pape, al que la genética también le define, es la pieza que aportaría más ritmo, tanto físico como incluso de distribución. Es el más joven, pero la confianza que sus compañeros y técnicos tienen en él explican que sea una clara apuesta.

Asensio

Miembro claro en ese póker de zurdos, por línea posicional, es también un espíritu libre y seguramente la figura de la Ronda de Élite hasta ahora. Sin haber supuesto aún una explosión, si es el jugador omnipresente, del regate y toque sutil. Marco vive en una dimensión diferente los partidos y es aparentemente la carta que puede guardar un equipo cuando las cosas se atascan. Se siente cómodo en la responsabilidad, siempre con esa naturalidad en su juego.

Vallejo y Meré

Dos chicos del 97, aunque dos líderes. No solo por condiciones, sino por mentalidad. Vallejo además suma dos goles que hablan a las claras de su perseverancia en las acciones a balón parado, intuyendo esa segunda jugada. Meré también es un buen rematador y un jugador de mente ágil para solucionar problemas. Siempre escasean defensores con esa buena iniciativa, y en este refrescante grupo, para hacerlo completo, aparecen dos con mucho futuro.

El lateral

La baja definitiva de Adrián Marín suponía perder a un lateral con una proyección buenísima. Era el que más minutos estaba sumando al más alto nivel, y además en Grecia se destapó como goleador. Pero De la Fuente tenía, entre otros, a Lato, Akieme y finalmente Aarón, un jugador muy completo en las dos fases, tal vez no tan llamativo, pero sí muy seguro. En el otro costado, un veterano como Antonio Marín es el auténtico superviviente desde que la generación del 96 se empezara a reunir en categoría Sub-16. Es notable en fase defensiva; siempre da una buena nota media. Debe trabajar en la proyección ofensiva. Su variante, Borja San Emeterio, tiene algo de su hermano, por esa fuerza y mentalidad, y también porque todavía no se lo sitúa en una demarcación clara.

La apuesta

Sivera ofrece esa seguridad bajo palos que se deriva de su buena velocidad de reacción, sobre todo ante disparos de media distancia. Lleva tiempo con el grupo y es la apuesta más clara de los técnicos. Se le ha visto pasar muy pocos apuros y técnicamente ha resuelto muy bien lo poco que se le ha comprometido.

Mayoral

A falta de obervar a Villalibre en esta fase (José Carlos y Simón tampoco han contado con minutos), el nueve del Madrid se ha mostrado como un auténtico quebradero de cabeza. Sobre todo ante Turquía estuvo hiperactivo, inmiscuido en la gran mayoría de acciones de ataque del equipo. Es junto a Pedro Rodrigues, el medio y lanzador de penaltis del Benfica, el máximo anotador de la Ronda de Élite en su Grupo 1. Mayoral ha estado muy participativo en las contras, en apoyos, en asistencias e incluso en el desequilibrio. Es un delantero que aglutina mucha actividad, algo necesario hoy, aunque se espera que poco a poco vaya adquiriendo más conciencia de lo que hace, porque en determinadas situaciones del juego es necesaria un poco de pausa. En los partidos decisivos cuenta más la sangre fría que la suma rendimiento, algo clave para concretar el esfuerzo.

¿Desenlace justo?

Una vez más, y pase lo que pase en las próximas horas, una buena selección, una de las mejores del continente en esta generación, se quedará fuera de la fase final. Sigue sin ser el formato más justo en relación al crecimiento de un equipo. Portugal suma cinco victorias en sus cinco partidos oficiales de este curso, y un empate la puede dejar fuera en Georgia. En fase formativa, el desarrollo de un equipo debería primar sobre la emoción de un resultado. Y Portugal y la Sub-19 de Luis de la Fuente son dos equipos que apetece seguir viendo. A una de las dos selecciones le ocurrirá algo similar a lo que le pasó a Inglaterra en la Ronda de Élite disputada en Francia. Con el grueso del equipo campeón Sub-17 en Malta, los británicos se han quedado fuera (5 victorias y una derrota ante Francia). En Sub-17 se ha ampliado el número de clasificados para la fase final, pero el formato no ha cambiado demasiado, no en pos del desarrollo grupal de los jugadores.

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Publicado el junio 2, 2015 en Inicio, Selecciones, Sub-19 y etiquetado en , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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