Peña-Atzeneta: una metáfora estructural

18 partidos. Un campeonato corto. Los torneos cortos, que dicen en Argentina. O decían. Problemas para atacar. O problemas con esa manera de atacar. Pero las ganas no decaen. Se insiste y se insiste. A base de entrar y salir nombres, se produce algo más. Entran en escena los mediapuntas, desde la banda o por dentro. El equipo coge otra altura y a falta de dos jornadas puede matemáticamente estar entre los tres primeros. Pero todo está muy apretado. Y llega la última jornada y no está asegurada la permanencia ni en la Segunda RFEF, la que será la cuarta categoría del nuestro fútbol la próxima temporada.

Podría capturar una vez más el momento del saque de banda, cuando no se había cumplido ni un minuto contra el Atzeneta. Pero también podría recuperar el frame del primer gol (que fue el único durante muchas jornadas) de la temporada contra el Villarreal B, en la misma portería que ante los de Albelda, pero desde el lado contrario. La victoria tiene muchos padres, la derrota es huérfana y deambula, o hace deambular, sola en una tarde triste de domingo. Hay que vivirla así, a veces, y como una vez dijo el maestro: “traguen veneno, acepten la injusticia”.

La responsabilidad

Raúl Casañ quiso cargar con buena parte de la responsabilidad tras el partido ante el Atzeneta. Dijo que posiblemente no había sabido transmitir de la manera correcta aquello que habían preparado. Incluso Cristian Cruz, goleador en Can Misses, y que ayer tuvo la más clara, dijo que habían trabajado con insistencia la defensa de los saques de banda de su rival. Pero una desconexión nunca vista en el equipo, y menos a esas alturas de partido (con permiso de Francisco Martín Aguza, el central extremeño, imperial ayer, y del punta Álex Chico) desencadenó un encuentro que es una metáfora estructural de lo que es la Peña hoy y de lo que quiere ser en el futuro.

En lo más cercano, los nervios que desataron ese gol tempranero están, competitivamente, totalmente justificados. Hacer sangre de un partido es absurdo. ¿Se vive con drama? Se vive con drama. El aficionado también le pone mucha emotividad a las expectativas y a lo que el desenlace depare. Pero el espíritu de una liga, un torneo largo que éste precisamente no lo era, no puede justificar el desenlace por un partido. Pero hablaba de metáfora, porque, una vez se puso por detrás en el marcador la Peña, la ansiedad cogió los mandos; el siguiente obstáculo, más allá del resultado, estaba en su campo, en esa superficie artificial ya gastada que supuestamente será cambiada este verano.

El cambio de césped: una decisión histórica para el deporte local

Ya no sé si será esta la última vez que se hable del césped. Ahora mismo es el que hay, y al equipo le quedan esta temporada cuatro partido oficiales en él. El campo y las instalaciones son municipales. Ayer se vio a la alcaldesa, Carmen Ferrer, y al concejal de el área de deportes, Antonio Ramón, departiendo con la gente del club al finalizar el encuentro. Ignoro si siguen mucho o no la evolución del equipo y los condicionantes que le van afectando a lo largo de una temporada. Lo que sí que supongo que saben es que la Peña Deportiva es la institución deportiva más importante del municipio, por tradición, por sus diferentes secciones y porque, en concreto el fútbol, arrastra a cientos de niñas y niños a lo largo de la semana hacia sus instalaciones a realizar los diferentes entrenamientos. Y sólo cuenta con un campo de fútbol. Y en el estado en el que está y las dimensiones que tiene. Así que creo que sería un error histórico para el pueblo si se deja pasar la oportunidad no sólo de cambiar el césped sino de aumentar la superficie del que hay.

Porque esto no se trata de fichar a otros tres Antonios López, que te las ganen por alto, o cuatro Nachos más que te las peleen en las caídas –porque tampoco esto es así. Es un cliché. El jugador que tiene una ventaja física también es mejor con espacios–. Se trata de crear un lugar para que todos los jugadores puedan desarrollar su juego. En el tiempo y espacio que toca. La evolución del fútbol (no sólo en primera) nos lleva a jugadores que cada vez se cuidan más y tienen mayor prestancia física, y un espacio limitado disminuye su capacidad de despliegue atlético y técnico. La Peña que ha dirigido Raúl Casañ en estas tres últimas temporadas ha conseguido cosas únicas en la historia del club, y lo ha hecho en este campo. Amoldarse a los condicionantes y sacar partido es una virtud, pero siempre es sólo un paso que encamine a mejorarlos. Siempre ha de aspirarse a ello.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s