Archivo del sitio

Toco y me voy

Sub16_250417

Lo que se pretende es la búsqueda. Los jugadores acompañan o no la intención de un técnico. El técnico sabe o no transmitirla. ¿Estarán esos jugadores capacitados para entenderlo? Carlos Salvador Bilardo es un técnico (alguno pensará que “ya fue”) obsesivo, y la obsesión por algo en ocasiones lleva a veces a utilizar un lenguaje que para el jugador, que viaja en otra sintonía, se hace casi incomprensible. Si a eso le añadimos el peso de una camiseta, claramente la presión no deja leer entre líneas. | Foto: PITCHERO.com

Argentina venía de un reencuentro con sus “fuentes”, tras la llegada a la AFA de César Luis Menotti en 1974. Se ganó un Mundial y se realizó todo un esmerado esfuerzo por reconciliarse con el balón y estructurar un equipo con la autoestima suficiente como para imponerse a cualquiera bajo la premisa de la tenencia. No fue sencillo, por todo el contexto de la época, pero el logro deportivo quedó ahí, además de ganar un Mundial Juvenil. La eliminación en el Mundial de España supuso un cambio de rumbo y se apostó por un entrenador que claramente procedía de otra corriente. Más allá de controversias y desencuentros, en lo que a fútbol se refiere desde la dirigencia, consciente o inconscientemente, se decidió un cambio de plan, una idea nueva. Iban a aparecer nuevos nombres y había que dar un giro a todo lo anterior.

Asociar el juego a unos orígenes puede llevar a equívocos. Asociar la pasión a solo una forma de interpretación también. Porque la pasión puede ser intensidad, brega, compromiso y no solo belleza, en lo más estricto. A pocos países se les relaciona más con esa doble interpretación del juego que a Argentina. El apego desmesurado al mismo y la realidad histórica de haber alcanzado grandes logros de diferentes formas así lo evidencian. Algo que puede contrastar con el fútbol español, aunque esto tampoco quiera validar una sola realidad, donde los grandes campeonatos internacionales de clubes y selecciones se han conseguido con una intención de juego ofensiva. Es posible que este dato sea mera casualidad, pero es innegable que el ganar reconcilia al entorno y fortalece convicciones concretas.

Hay tendencias que son difíciles de cambiar. El futbolista, a edad temprana, situado en la masa, se desenvuelve a impulsos. Atendiendo a esta premisa de lo más primigenio del juego, todavía se apuesta por chicos más físicos que ante las imprecisiones constantes se hagan dueños de la segunda jugada. Si la tendencia es a no otorgar al juego un sentido claro a partir de la circulación, se buscará que la diferencia surja a partir del caos y no del orden. El caos se podría estructurar desde la fuerza física y cierta pillería, la adaptación a ese medio. ¿Y el orden? El orden tendría diferentes niveles, esencialmente clasificables según su dinamismo. Capacidad de mutar y sorprender.

Exigir ese orden a jugadores muy jóvenes puede que no resulte en una respuesta de lo más eficiente. Pero pese a las dificultades, hay excepciones.

Por eso el fútbol es el caos que parte de la cabeza. Es poner orden a esas ideas. Al principio los impulsos son más fuertes que cualquier mandato ajeno, aunque el jugador haya recibido el aviso de qué es lo más importante. Si desde siempre el chico se las ha arreglado de una manera determinada, por qué cambiar. En este punto, a mitad de camino entre unas cualidades evidentes y demostradas, y las buenas indicaciones del entrenador, emerge el jugador que de verdad está dando los primeros pasos para progresar: una manera más de explicar el origen del talento.

Leek, en el condado de Staffordshire, es la sede elegida por la asociación inglesa de fútbol (The FA) para la disputa del segundo encuentro del Torneo de Desarrollo UEFA Sub-16. Es febrero. Hace frío, pero podría hacerlo más. Eso sí, el estado del verde no es el que se observará unas semanas depués por aquellas tierras. Ahora, más irregular e intercalando zonas más duras con otras blandas. El fútbol inglés, seguramente también inspirado por todas las figuras internacionales que han poblado su liga en los últimos tiempos, está proyectando algunos de los jóvenes más llamativos en categorías inferiores. Al mestizaje, muy arraigado ya en su sociedad, que aporta el poderío físico que muestran sus promesas, se ha añadido una mayor personalidad y capacidad individual. La mayor duda sigue apareciendo en la presencia de una identidad colectiva de su juego.

Sin embargo, la mejoría técnica evidente, el físico y esa energía aparentemente inagotable que siempre  ha mostrado el futbolista de las islas han otorgado una mejoría importante en los resultados de los últimos torneos de inferiores, tanto en clubes como en selecciones. En categoría Sub-16 y Sub-17 han incluso superado holgadamente a muchos rivales por esa mixtura que antes mencionábamos. Conociendo esta realidad, hay que subrayar también lo difícil que es cambiar tendencias. El fútbol español ha apostado por una idea desde sus triunfos en la selección mayor. El estilo debe seguir, aunque todo se ha de dinamizar. Pero el contexto ha cambiado. Los rivales han mejorado y la superioridad que las selecciones inferiores mostraban hace ya más de un lustro no se muestra hoy, y ni muchos menos de que aquella manera casi incontestable.

En este contexto actual se presentaba en Leek, en una oscura tarde de viernes, la generación de 2001-2002 –visto el varapalo que semanas después sufrió la Sub-19 de Luis de la Fuente ante los ingleses, también se contextualizará mejor lo mostrado y la dificultad en ello–. Ya se había destacado algo de lo más llamativo de un grupo que por circunstancias del campeonato iba a ser dirigido por Albert Celades, seleccionador Sub-21, en lugar de Santi Denia, que se encontraba en Croacia con los Sub-17. El nivel y la variedad de atacantes que aglutina este nuevo grupo –además de todas las otras opciones que no entraron en la lista final para el Torneo de Desarrollo y que se han podido apreciar en sus clubes y en el estatal de selecciones autonómicas– atraían la mirada por ese talento en un estado a priori en la antesala del orden aunque ya en la escalera que inicia el ascenso hacia la élite.

¿Talento abocado al desorden frente a jugadores físicos y enérgicos, con buena dosis de calidad? En un césped que seguramente no iba a facilitar la agilidad de la posesión. Era fácil creer en la tendencia de lo que suele suceder a estas edades, si se desconocía el verdadero talento de los jugadores españoles. Y conociéndolo, es lógico que también. Pero en un clima tan extraño en relación a la tarde de un febrero bonaerense, la ley de los dos toques se fue haciendo su sitio, desde el principio o a ratos, pero el tema de la Bersuit se hizo patente.

Tocar y moverse. Ofrecerse y no estar demasiado en el mismo sitio. El dinamismo frente a la presencia. 1-5. La clave, el entender que la pelota y el juego viajaran hacia uno u otro lado, de manera ligera, para encontrar espacios y dar pocas opciones a las virtudes del rival. El insistir demasiado en un mismo lugar siempre iba a dar ventaja a una segunda jugada que favorecería el impulso de un adversario al que convenía desorientar.

Sobre el minuto 35, se inicia una larga combinación a no más de dos o tres toques por jugador. Viene tras una internada de arrebato de un equipo que va por debajo y se presenta ante su afición y su orgullo. Pero el juego manda. La pelota corre por todo el largo del campo, más orientada hacia la izquierda. Atraer y alejar rivales. El equipo amaga, una y otra vez, que lo va a intentar por esa zona. Va a profundizar por la banda de Miguel y Bryan. Amaga y se va hacia el centro. Y finalmente llega la de la verdad. Tras buenos movimientos de esos dos, es Álex Baena el invitado sorpresa que aparece por allí, nadie lo detecta. Controla, conduce poco y cede atrás para que Nabil defina arriba. Dos minutos de esencia del juego. Parecería algo muy trabajado, pero sólo se trató de encontrar la sintonía. Esa que es comprensible para todos los que alguna vez han entendido este juego.

Colombia le hace otro guiño al futuro | Juegos ODESUR 2014

colombia1

La selección Sub-16 dirigida por Jorge Eduardo Serna se impuso en la final a Argentina, en un encuentro en el que brillaron Wilmar Arango y Ronaldo Ariza, dos mediapuntas que ya son esperanzas del fútbol cafetero. Colombia fue una de las seis selecciones sudamericanas que disputaron los juegos del continente y que obtuvieron su clasificación en el pasado Sudamericano Sub-15 de 2013. El torneo sirvió para que las distintas federaciones siguieran perfilando sus equipos de cara al Sudamericano Sub-17 y poder seguir analizando la evolución de sus jugadores. | Foto: (FUTBOLRED.com)

Lee el resto de esta entrada

Ensayo general en Holanda, con Munir y Nahuel en la lista | Sub-19

El próximo 5 de marzo la selección de Luis de la Fuente tendrá una de las pruebas más importantes antes de la ronda de élite del próximo mes de mayo. Para ello se ha citado a 18 jugadores con dos interesantes novedades en el apartado ofensivo. Se trata de dos jugadores jugadores de origen extranjero: el hispano-argentino Nahuel Leiva y el hispano-marroquí Munir El Haddadi. Pero también vuelve tras una larga lesión el que se espera que sea el lateral izquierdo titular: Alejandro Grimaldo. | Foto: Munir (MUNDODEPORTIVO.com)

Lee el resto de esta entrada

Copa del Atlántico: Argentina se hace con el título, pero España se va como vencedora moral

Sub18_3

La Sub-18 de Santi Denia selló una igualada (1-1) de mucho mérito en un tenso partido que despedía una edición más de clásico torneo canario. Después de una primera parte brillante del equipo español, Argentina igualó en la reanudación tras una jugada a balón parado. España incluso marró un penalti, pero el empate ante la albiceleste, que se proclamó vencedora por tan solo un gol, sabe a victoria: Humberto Grondona dispuso en el once a ocho jugadores del 95 y tres del 96; Denia formó con siete del 96 y cuatro del 97. | Foto: MARIODELASANTA.blogspot.com.es

Lee el resto de esta entrada

Copa del Atlántico: Yelko y Abeledo se reivindican ante sus compañeros de generación y ya esperan a Argentina

sub18_2

La ronda de élite de Croacia en 2013 no fue tampoco un buen momento para aquella Sub-17 (hoy Sub-18) y, además, por diferentes motivos algunos de los jugadores más destacados de esa generación no pudieron estar en liza. Ahora, casi un año después, el mediapunta del Celta, Yelko Pino, y el atacante del Betis, Ignacio Abeledo, vuelven a mostrar todas las credenciales que ya se les apreciaban. Los dos anotaron en la victoria frente a Canarias y junto a sus compañeros aguardan el duelo definitivo ante Argentina. Un partidazo con toda una serie de condicionantes. | Foto: MARIODELASANTA.blogspot.com.es

Lee el resto de esta entrada

Copa del Atlántico: Keko Vilariño, dos generaciones y Argentina en el horizonte | Sub-18

keko1

Como cada comienzo de año, llega una edición más del clásico torneo juvenil que se disputa en la isla de Gran Canaria. Un cartel más que interesante y otra oportunidad de apreciar el talento de jugadores que se van a ir abriendo paso en sus clubes y en la selección en los próximos meses. Santi Denia ha reclutado a un buen número de habituales en Las Rozas, aunque aparecen dos nombres que se van a enfundar por primera vez la camiseta de España: Keko y Sivera. | Foto: ALBIVERMELLO.com

Lee el resto de esta entrada